
Llevo unos días luchando conmigo mismo sobre la conveniencia de comentar una noticia que no me atrevo a calificar. Al final como luchaba contra mi , pues he ganado y perdido y el resultado es que la voy a comentar.
El pasado tres de julio de 2006 me encerré en el baño con la prensa nacional y he aquí que en la ultima pagina de el diario EL MUNDO , en la sección de EL ZOO DEL SIGLO XXI , me encuentro la foto de un respetabilísimo señor , como solo un anglosajón puede ser , coronada de un titular que rezaba LA ‘BOMBA’ DEL JUEZ THOMPSON .
Lo primero que me imaginé , conociendo la sección , es que el tipo había escapado de un atentado , o bien que se había dedicado a fabricar un artefacto explosivo aquejado de una enfermedad mental. Pues nada mas lejos de la realidad , encima del titular venía la explicación , DONALD D. THOMPSON un magistrado de Oklahoma puede ser condenado a un año de cárcel por masturbarse en el estrado durante los juicios ; toma jeroma pastillas de goma .
Según fui leyendo todo el articulo con sus delirantes detalles iba visualizando mentalmente las mañas que se daba el magistrado en cuestión para currarse una paja en medio de un juicio. A mi mente acudieron todas las pelis norteamericanas de juicios , en las que el juez se sienta en esa mesa altísima , en su sillón magnifico , con ese pedazo de toga de un negro brillante que te corta la respiración . En esas pelis el juez suele ser un tipo ecuánime y hasta entrañable , siempre al final del juicio , el magistrado duro , dejaba ver toda su humanidad y sentaba cátedra ante el jolgorio del publico. Bueno , pues Thompson no se si sería entrañable o ecuánime , lo que si sabemos tras el juicio en el que le han declarado culpable , es que su cualidad mas famosa recordada será la del onanismo ‘publico-privado’ , me explico , el tipo no se iba a una habitación para masturbarse , de hecho el titulo del articulo lo define muy bien , usaba una bomba de vacío que se amarraba al pene o polla y la dejaba actuar con el consiguiente gustirrinín. Si os acordáis de todas esas pelis , en el sistema judicial norteamericano, parapetado detrás de su mesa de cintura para abajo , con las manos sobre el escritorio , nadie podría pensar que el honorable juez se perpetrara una gayola . Para mas delirio hay testigos que afirman haberle visto arreglándose el jardín con una maquinilla de afeitar y aplicándose una refrescante y lubricante loción durante los juicios .
Con lo cual se nos ofrece un panorama bukoswkyano , en el que el togado se remanga la vestidura de la que saca el nombre y además del nombre saca otra cosa , se la conecta a su artilugio , se depila e hidrata , todo esto mirándoles a la jeta a jurado , secretarios , bedeles , testigos , policías , letrados , víctimas y acusados. Supongo y no es mucho suponer , que precisamente ese escenario es el que le ponía cachondo a Donald (el juez , no el pato) y me encantaría saber lo que pasaba por su cabeza en los momentos de mayor excitación , que fetichismos punzarían a este morboso magnifico , si es de los que gustan de , tetas , culo , bocas , pies , barrigas , piernas , etc... o quizá gusta mas de un morbo mas psicológico del tipo: están todos a mi merced por que soy el que manda en esta sala y se figuraba situaciones picantes durante las vistas.
No se , me tiene despistado Donald con su abandono hacia las pasiones bajas , que en su caso fueron muy altas. Hay que estar muy salido para tirar tu carrera a tomar por el culo , arrastrado cotidianamente al calambrazo rijoso de tu neumática bomba.
Quizá necesitaríamos mas jueces como Donald , el tío es valiente y no acepta mas mandatos que el de sus gónadas , que como todos sabemos , no entienden de ideologías , ni de prejuicios sociales o raciales . Quizá en ese estado místico adquirido mediante su sexualidad , en ese trance lúcido que dan las endorfinas segregadas a través de meditación , mantras , drogas , sexo o todo combinado , podía ver con mas claridad el alma de la gente y juzgar con mas información. Quien sabe, lo que es seguro es que el juez se solazó durante mucho tiempo en una disciplina que a los demás nos está vetada .
A que da un poco de envidia.
El pasado tres de julio de 2006 me encerré en el baño con la prensa nacional y he aquí que en la ultima pagina de el diario EL MUNDO , en la sección de EL ZOO DEL SIGLO XXI , me encuentro la foto de un respetabilísimo señor , como solo un anglosajón puede ser , coronada de un titular que rezaba LA ‘BOMBA’ DEL JUEZ THOMPSON .
Lo primero que me imaginé , conociendo la sección , es que el tipo había escapado de un atentado , o bien que se había dedicado a fabricar un artefacto explosivo aquejado de una enfermedad mental. Pues nada mas lejos de la realidad , encima del titular venía la explicación , DONALD D. THOMPSON un magistrado de Oklahoma puede ser condenado a un año de cárcel por masturbarse en el estrado durante los juicios ; toma jeroma pastillas de goma .
Según fui leyendo todo el articulo con sus delirantes detalles iba visualizando mentalmente las mañas que se daba el magistrado en cuestión para currarse una paja en medio de un juicio. A mi mente acudieron todas las pelis norteamericanas de juicios , en las que el juez se sienta en esa mesa altísima , en su sillón magnifico , con ese pedazo de toga de un negro brillante que te corta la respiración . En esas pelis el juez suele ser un tipo ecuánime y hasta entrañable , siempre al final del juicio , el magistrado duro , dejaba ver toda su humanidad y sentaba cátedra ante el jolgorio del publico. Bueno , pues Thompson no se si sería entrañable o ecuánime , lo que si sabemos tras el juicio en el que le han declarado culpable , es que su cualidad mas famosa recordada será la del onanismo ‘publico-privado’ , me explico , el tipo no se iba a una habitación para masturbarse , de hecho el titulo del articulo lo define muy bien , usaba una bomba de vacío que se amarraba al pene o polla y la dejaba actuar con el consiguiente gustirrinín. Si os acordáis de todas esas pelis , en el sistema judicial norteamericano, parapetado detrás de su mesa de cintura para abajo , con las manos sobre el escritorio , nadie podría pensar que el honorable juez se perpetrara una gayola . Para mas delirio hay testigos que afirman haberle visto arreglándose el jardín con una maquinilla de afeitar y aplicándose una refrescante y lubricante loción durante los juicios .
Con lo cual se nos ofrece un panorama bukoswkyano , en el que el togado se remanga la vestidura de la que saca el nombre y además del nombre saca otra cosa , se la conecta a su artilugio , se depila e hidrata , todo esto mirándoles a la jeta a jurado , secretarios , bedeles , testigos , policías , letrados , víctimas y acusados. Supongo y no es mucho suponer , que precisamente ese escenario es el que le ponía cachondo a Donald (el juez , no el pato) y me encantaría saber lo que pasaba por su cabeza en los momentos de mayor excitación , que fetichismos punzarían a este morboso magnifico , si es de los que gustan de , tetas , culo , bocas , pies , barrigas , piernas , etc... o quizá gusta mas de un morbo mas psicológico del tipo: están todos a mi merced por que soy el que manda en esta sala y se figuraba situaciones picantes durante las vistas.
No se , me tiene despistado Donald con su abandono hacia las pasiones bajas , que en su caso fueron muy altas. Hay que estar muy salido para tirar tu carrera a tomar por el culo , arrastrado cotidianamente al calambrazo rijoso de tu neumática bomba.
Quizá necesitaríamos mas jueces como Donald , el tío es valiente y no acepta mas mandatos que el de sus gónadas , que como todos sabemos , no entienden de ideologías , ni de prejuicios sociales o raciales . Quizá en ese estado místico adquirido mediante su sexualidad , en ese trance lúcido que dan las endorfinas segregadas a través de meditación , mantras , drogas , sexo o todo combinado , podía ver con mas claridad el alma de la gente y juzgar con mas información. Quien sabe, lo que es seguro es que el juez se solazó durante mucho tiempo en una disciplina que a los demás nos está vetada .
A que da un poco de envidia.
1 comentario:
Estoy probando los comentarios, pero para empezar no cabe duda de que el sr. juez tenia un comportamiento "especial"; aunque ¿quien no se ha imaginado a las, los presentadores de TV, desnudos de cintura para abajo, con el fin de evitar en lo posible los calores del estudio. En otro orden de cosas, siguiendo con el juez, recuerdo haber conocido a un menda de mi barrio que tenia la costumbre de pelarsela sentado en el metro, y ocultandolo con un abrigo por ejemplo, decia que eso le ponia. Vaya Mundo.
Saludos. 8-)
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